Libros

Había un reconocido filósofo y docente que se dedicó al estudio del Zen durante muchos años. El día que finalmente consiguió la iluminación tomó todos sus libros, los llevó al patio y los quemó.
14 Enero 2007

Había un reconocido filósofo y docente que se dedicó al estudio del Zen durante muchos años. El día que finalmente consiguió la iluminación tomó todos sus libros, los llevó al patio y los quemó.
8 Enero 2007
Sucedió que un Maestro Zen estaba pasando por una calle, cuando un hombre llegó corriendo y lo golpeó con fuerza. El Maestro cayó, luego se levantó y continuó caminando en la misma dirección en la que estaba yendo, sin siquiera mirar hacia atrás.
Un discípulo que iba con el Maestro se quedó atónito y dijo: “¿Quién es ese hombre? ¿Qué es esto? Si uno vive en esta forma entonces cualquiera puede venir y matarte. Y ni siquiera has mirado a la persona y no sabes quién es, ni por qué lo hizo”.
El Maestro dijo: “Es su problema, no el mío”
6 Enero 2007
Dos mojes estaban lavando sus tazones en el río cuando vieron a un escorpión que se ahogaba. Un monje lo sacó inmediatamente y lo puso sobre la orilla. Durante el proceso fue picado.

Volvió a lavar su tazón y el escorpión volvió a caer. El monje salvó al escorpión y fue picado nuevamente.
El otro monje le preguntó, “Amigo, ¿Por qué continúas salvando al escorpión cuando sabes que su naturaleza es picar?”
“Porque”, respondió el monje, “salvarlo es mi naturaleza.”
4 Enero 2007
En una aldea de pescadores, una muchacha soltera tuvo un hijo y, tras ser vapuleada al fin pudo revelar quién era el padre de la criatura:
Era el maestro Zen, que se hallaba meditando todo el día en el templo situado en las afueras de la aldea.
Los padres de la muchacha y un numeroso grupo de vecinos se dirigieron al templo, interrumpieron bruscamente la meditación del Maestro, censuraron su hipocresía y le dijeron que, puesto que él era el padre de la criatura, tenía que hacer frente a su mantenimiento y educación.
El Maestro respondió únicamente: “Muy bien, muy bien. ..”.
Cuando se marcharon, recogió del suelo al niño y llegó a un acuerdo económico con una mujer de la aldea para que se ocupara de la criatura, la vistiera y la alimentara.

La reputación del Maestro quedó por los suelos. Ya no se le acercaba nadie a recibir instrucción.
Al cabo de un año de producirse esta situación, la muchacha que había tenido el niño ya no pudo aguantar más y acabó confesando que había mentido. El padre de la criatura era un joven que vivía en la casa de al lado.
Los padres de la muchacha y todos los habitantes de la aldea quedaron avergonzados. Entonces acudieron al Maestro, a pedirle perdón y a solicitar que les devolviera el niño.
Así lo hizo el Maestro y todo lo que dijo fue: “Muy bien, muy bien. ..
1 Enero 2007
Había una vez un cortador de piedra que no estaba satisfecho consigo mismo y con su posición en la vida.
Un día pasó por la casa de un rico mercader. A través del portón abierto, vio muchas riquezas y visitas importantes. “¡Qué poderoso debe ser ese mercader!” pensó el cortador de piedras. Se puso muy envidioso y deseó poder ser como el mercader.
Para su sorpresa, repentinamente se transformó en mercader, disfrutando más lujos y poder que los que jamás pudo imaginar, pero era envidiado y detestado por aquellos con menor riqueza que él.
Pronto un alto oficial pasó por allí, llevado en andas en un trono, acompañado por lacayos y escoltado por soldados sonando gongs. Todos, sin importar su riqueza, tenían que inclinarse ante la procesión. “¡Qué poderoso es ese oficial!” pensó. “¡Quisiera ser un alto oficial!”
Entonces se transformó en un alto oficial llevado a todos lados en andas en su adornado trono, temido y odiado por toda la gente de los alrededores. Era un caluroso día de verano, por lo tanto el oficial se sentía muy incómodo en el trono. Miró al sol en lo alto. El sol brillaba orgulloso en el cielo, inmutable ante su presencia. “¡Qué poderoso es el sol!” pensó. “¡Desearía ser el sol!”
Entonces se transformó en el sol, brillando con fuerza sobre todo el mundo, abrasando los campos, insultado por granjeros y trabajadores.
Pero una enorme nube negra se movió entre el y la tierra, como para que su luz no pudiera brillar sobre todos ahí abajo. “¡Qué poderosa es esa nube de tormenta!” pensó. “¡Desearía ser una nube!”
Entonces se convirtió en una nube, inundando los campos y poblados, escuchando los gritos que todos le proferían. Pero pronto encontró que era alejada por alguna fuerza poderosa, y se dio cuenta que era el viento. “¡Qué poderoso que es!” pensó. “¡Desearía ser el viento!”
Entonces se convirtió en el viento, volando tejas de los techos de las casas, sacando árboles de raíz, temido y odiado por todos. Pero despues de un rato arrasó contra algo que no se movía, sin importar la fuerza que hiciera al soplar. Una enorme roca. “¡Qué poderosa es esa roca!” pensó. ¡Quisiera ser una roca!”
Entonces se convirtió en una piedra, más poderosa que cualquier otra cosa en el mundo. Pero cuando estaba allí, escuchó el sonido de un martillo golpeando un cincel sobre la dura superficie, y sintió que lo estaban cambiando. “¿Qué puede ser mas poderoso que la roca?” pensó….
Miró y vió delante de sí la figura del cortador de piedra.
7 Noviembre 2006
"Yo no estoy en contra del hablar, pero tu charla no debe ser vacía. No estoy ni siquiera en contra del chisme, yo chismeo mucho. Pero deja que tu chismeo sea creativo, no destructivo, deja que tu chismeo tenga la cualidad de la poesía y que haya creatividad en el. Chismea acerca de Dios. ¿Qué son los Evangelios? Chismes acerca de Dios. Chismea acerca de la verdad, chismea acerca de la belleza, chismea acerca de la gracia, de la grandeza. Chismea acerca de esta maravilla que te rodea. Chismea acerca de lo desconocido."
"¿Qué es lo que haces cuando chismeas? Eres muy destructivo. La gente sólo chismea como un medio para destruir a los demás, para herirlos. No seas agresivo; entonces, no hay nada de malo en chismear."
"Todas las parábolas de Jesús son chismes y todas las historias de Mahavira y Buda son chismes. Todos los puranas de los Hindúes son chismes tremendamente bellos. Es imposible mejorarlos; son lo máximo, lo supremo en chismes."
"El occidente no puede entenderlo. Piensan que estos son mitos, historias, que no son de verdad. Esa no es la cuestión. ¿Quién dijo que son verdaderas? Son más verdaderas que la verdad. No son simplemente la verdad. Son la verdad contada en un lenguaje tal que la gente que no puede entender la verdad, aún ellos pueden entenderla. Son chismes cósmicos. Son indicios de algo más allá de lo conocido, más allá de la palabra, más allá de lo que se puede expresar. Son dedos elevados hacia lo inefable."
[…] "Toda la verdadera poesía no es sino chisme. Cuenta historias bellas, inventa historias bellas, sé un poco creativo. Y eso mismo cambiará tu relación con los demás. Tu relación no será simplemente una formalidad, se tornará realmente íntima. "
24 Mayo 2006
Durante su estada en Demboin, Baso acostumbraba estar sentado con las piernas cruzadas, todo el día, meditando. Su maestro, Nangaku Yejo (Nan-yüeh Huai-jang, 677-744), al verle le preguntó:
"¿Qué buscas aquí, sentado así, con las piernas cruzadas?"
"Mi deseo es convertirme en un Buda."
Luego el maestro tomó un pedazo de ladrillo y empezó a pulirlo vigorosamente sobre una piedra que estaba cerca.
"¿Por qué trabajas así, maestro mío?", preguntó Baso.
"Trato de convertir esto en un espejo."
"Ninguna cuota de arduo trabajo convertirá al ladrillo en espejo, señor."
"De ser así, ninguna dosis de postura sedentaria con las piernas cruzadas, como tú lo haces, te convertirá en un Buda", dijo el maestro.
"¿Qué haré entonces?"
"Esto se parece a conducir una carreta; cuando no se mueve, ¿azotarás a la carreta o al buey?"
29 Abril 2006
Un día, un monje fue a ver al maestro Ma-tsu en busca de iluminación:
"Maestro, ¿cual es el mensaje último de la doctrina de Buda?"
Ma-tsu se puso muy serio y dijo con solemnidad: "Te lo diré. Pero cuando se discute sobre estos temas tan profundos primero hay que hacerle una postración de reverencia al Buda"
El monje se aprestó a cumplir y adoptó la posición de postrarse, entonces el maestro le dio una gran patada en el culo. Esta inesperada patada llevó al monje a una risa incontrolada y disolvió por completo sus dudas; en ese instante alcanzó su satori. En los siguientes años, siempre decía: "Desde que recibí la patada de Ma-tsu, no he podido parar de reír".
Blog abandonado, él nunca lo haría
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